lunes, 18 de enero de 2016

Back to basics

Llevo 20 dias de vacaciones en la casa que tienen mis suegros a orillas de un lago. Hay pajaros, cielos azules, pasto, vida familiar y espacio para darme tiempo  a mi misma. Vine a descansar, a compartir, y a desconectarme... 

En pequeños ratos libres he leido un libro que me regalo una amiga para mi cumpleaños. Se llama You Are Here: Discovering the Magic of the Present Moment de Thich Naht Hanh, un monje budista. Leer palabras simples pero muy sabias sobre el conectarse de forma conciente con el presente me han ayudado a disfrutar de estas vacaciones con mucha presencia. He podido sentir cada dia, y ver lo que tengo frente a mi.

Ademas, despues de muchisimos meses, retomé mi práctica personal de yoga. Es impresionante lo mucho que aprendo de la vida sobre mi mat. Hace un año y medio yo pesaba 10 kilos menos y podia estar en posiciones de yoga bastante difíciles con cierta soltura.
Un embarazo y una hija de 10 meses despues, estoy recomenzando... Ahora me doy cuenta que cuando retome mi practica, esperaba poder hacer invertidas, balances de brazos y abrirme de piernas como si no hubiesen pasado tiempo, ni kilos, ni falta de practica entremedio. La lucha que he tenido durante la practica me ha hecho entender que para lograr lo que tenia antes tengo que volver a hacer el mismo camino de trabajo y esfuerzo para disfrutar de los resultados. 

Desde que retome mi practica, despues que nacio mi hija, no me habia atrevido ni habia podido hacer la invertida sin apoyo de una pared. Creia que era porque me faltaba equilibrio, pero ademas me faltaba fuerza, y trabajo de core (el trabajo del abdominal que permite sostener casi todas las posturas en yoga). 

Llevo dos semanas haciendo la invertida nuevamente y un acto tan simple como pararme de cabeza me ha permitido ver las cosas con claridad. Nada se logra sin esfuerzos... Y aunque siento que todos mis esfuerzos se fueron en aprender a ser mama, hoy vuelvo a recordar que yo también necesito espacios para nutrirme a mi misma.

Una y otra vez, el yoga me demuestra ser una practica integral, en la que trabajo mi cuerpo, mi mente, y mi alma. 

Por una vida 360.


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Oda a Emilia

Eres luz

Eres esperanza

Eres aprendizaje … aquí y ahora! No hay ensayos, aquí la obra es en vivo!!

Me haces ser aperrada. Me haces sentirme madre.

Madre que cuida, que protege… que suelta.

Te veo volar. Te imagino grande, independiente, inteligente… inteligente emocionalmente, de esa inteligencia te deseo más que otras. Con esa vas a saber conectarte con personas hija, y con las personas se logran las cosas. (Me haces soñadora)


Tienes angel


Me tienes a mi. Siempre, incondicionalmente.



martes, 17 de noviembre de 2015

Sharing is Caring

En estos ultimos 8 meses, desde que me converti en mama, he aprendido mucho a costas del antiguo metodo ensayo y error... y he tenido terremotos varios en todas las areas de mi vida. Y es que la llegada de un hijo pone el mundo de cabeza y es un desafio rearmarse.

Hoy quiero compartir con ustedes un par de aprendizajes que he acumulado, con la esperanza que a alguien le sirva algo de lo que comparto... 

1. La crianza siempre va a estar asociada a la personalidad de cada uno, a las creencias personales, los valores, y los estilos. Hay consensos generales en algunas cosas, pero aprendi que no hay que temer ser diferente. Yo no le quiero enseñar a mi hija lo que impone la norma solo por encajar. Le quiero enseñar a mi hija lo que a mi me hace sentido. Creo que ese es un estilo de crianza coherente. Entender la crianza asi me ha ayudado a sentirme mas segura en mis decisiones. 

2. Tener un horario para hacer dormir me ha salvado la cordura. No todos lo hacen, y quizas no es para todos, pero poder anticipar todos los dias que de cierta hora en adelante estare baby free  y con tiempo para cocinar/ordenar/ver series/etc me otorga paz mental. A mi me gusta el orden, y en un mundo caótico como lo es el mundo de la maternidad, poder anticipar y planificar es maravilloso. Si pueden, hagan una rutina todos los dias (flexible cuando sea necesario) en la que acuestan a sus hij@s a la misma hora... Van a atesorar esos momentos!!

3. Acepta la ayuda!! Se ha convertido en mi mantra. Chao orgullo, chao creencias de creer que me las puedo todas... Bienvenidos abuel@s, ti@s, amig@s. Una red de apoyo es clave. No importa quienes, pero observa el apoyo con el que cuentas, usalo y agradecelo!

4. Disfruta. Como mama siento que muchas veces ando corriendo para alcanzar a hacer las cosas... He aprendido a parar y hacerme panoramas entretenidos. Almuerzos con familia y amigas, dias a solas con mi hija... La casa no siempre tiene que estar ordenada... No pasa nada.

5. Ponte en el lugar de tu pareja. Tantas veces esperamos que el otro haga las cosas como esperamos. Establecemos expectativas y comúnmente no se cumplen o nos sentimos decepcionados. He aprendido a dejar ir los "ideales" y apreciar las formas en que mi marido demuestra su preocupacion por mi y mi hija. Hace meses que no cambia la ampolleta que le pedi, pero siempre me apoya en lo que hago... Filo con la ampolleta. 

6. Y por ultimo, esto no es para todos (nada lo es realmente) aprende a dividir roles con tu pareja y no te compares. Cada uno está esforzandose, haciendo team work. Reconoce esas cosas que no harias y que el otro hace por ti, y desde ese lugar haz las paces con lo que tu haces y el otro no.

Son tantas las cosas que he aprendido... Pero siento que las seis anteriores resumen lo esencial. Espero de algo les sirva... Cumplo con compartir. Como dice una amiga: sharing is caring :)

Por una vida 360!


viernes, 23 de octubre de 2015

Revelaciones

Hace un tiempo escribí que me sentía viviendo una crisis existencial. He estado callada durante mucho tiempo sin publicar nada porque he estado sumergida en esa crisis. A veces a punto de ahogarme, y recientemente nadando hacia la orilla...

sábado, 8 de agosto de 2015

El lado oscuro también existe

Estoy viviendo un momento de crisis. No se como definirlo exactamente pero se que la llegada de mi hija abrio una caja de pandora compuesta por mis heridas infantiles, mis miedos, mis inseguridades, y todas aquellas voces destructivas que me llevan a paralizarme en vez de moverme.

No digo que mi hija haya tenido un efecto negativo en mi... Pero algo que ya habia comenzado de forma incipiente como una crisis laboral se convirtió en una crisis existencial al tener que ajustarme a una vida tan nueva y distinta.

Toda la vida he luchado con un profundo sentimiento de inseguridad que me congela; una voz que me cuestiona todos mis sueños y mis metas y que me hace sentir menos.

Durante todo el tiempo que hice yoga esos miedos y esa voz se fueron acallando. Poco a poco aprendi a confiar en mis capacidades, y a confiar en mi instinto. Es un proceso largo el aprender a confiar en uno mismo cuando se ha estado acostumbrado a desconfiar.

Pero ahora me siento perdida nuevamente. He dejado de hacer yoga (no saben cuanto necesito retomarlo!!), y estoy en medio de una crisis laboral. No se que hacer, si volver a trabajar, si quedarme con mi hija en casa...
En que trabajar... Realmente no se nada! Y esta sensación de sentirme completamente a la deriva me llena de rabia y miedo. Incluso me dan rabia las personas que se ven seguras (se que es porque  quiero sentirme asi y que no tiene logica mi rabia)...

Quisiera que fuera tan facil como dejar de vivir esta crisis, ponerme las pilas y decidir que quiero hacer con mi vida.
Pero estoy estancada. Supongo que a veces en la vida es necesario vivir lo malo tanto como lo es vivir lo bueno... O me digo eso a modo de consuelo... No se.

Escribo y comparto esto porque lo necesito. Necesito ser honesta con lo que vivo y necesito un espacio en el
cual volcar lo que siento y pienso.

También hay una voz que escucho a lo lejos que me dice que voy a salir adelante... Pero esta todavia muy a lo lejos.



sábado, 6 de junio de 2015

Convirtiéndome en Mama...

En la madrugada del 2 de Marzo de este año yo tenía 39 semanas y seis días de embarazo. Mi fecha de parto era el 3 de Marzo, y yo ya no daba más de las ganas de conocer a mi hija. Me había preparado durante todo el embarazo para tener un parto vaginal, lo más natural posible. 

martes, 14 de abril de 2015

De mi embarazo...

Después de tanto tiempo sin escribir vuelvo a las pistas, o por lo menos eso intento. Hoy les quiero contar mi experiencia durante el embarazo y lo que ha sido este corto, pero intenso, tiempo post embarazo.
Para los que ya saben, hace tiempo había comenzado un cambio de vida que involucraba comer muy sano y hacer mucho ejercicio. Durante mi embarazo digamos que tuve una combinación perfecta entre un embarazo muy sano con mucho ejercicio y continuando con el consumo de productos sanos, como jugos de verduras entre otras cosas, junto con la glotonería máxima. Me mantuve activa haciendo yoga cinco veces a la semana en un comienzo, y a medida que pasaban los meses bajé a tres veces a la semana hasta el séptimo mes de embarazo. Después del séptimo mes empecé a hacer cada vez menos yoga ya que deje de asistir a mis clases con mi profesora querida, Elena Malova, y continué haciendo yoga y otros ejercicios en mi casa, lo que implicaba que a veces no fuera tan constante porque la flojera y el peso del embarazo me la ganaban.
Por otro lado mi relación con la comida empezó a parecerse mucho a lo que era antes de mi vida sana. Empecé a comer cosas con azúcar nuevamente y me volví adicta una vez más. Comenzó con probar un postre, luego con salir a comer un helado, hasta que finalmente todos los días necesitaba comer algo dulce a la hora que fuera durante el día. Durante mi embarazo recordé lo que es sentir una adicción absoluta hacia el azúcar. Sentirse esclavo de una sensación de placer que dura un par de segundos y que deja una sensación de culpabilidad durante mucho más tiempo. Peor aún, subir de peso descontroladamente sintiendo que uno no tiene capacidad de controlarlo.
Terminé subiendo 18 kilos en total durante mi embarazo.
Me pregunto qué hubiese pasado si además de comer como comía no hubiese hecho la cantidad de deporte y yoga que hice, y no hubiese comido sano en paralelo.
Lo interesante durante este proceso fue que estaba absolutamente consciente de que era una esclava de mi adicción.  En un momento determinado, tome la decisión de entregarme a la glotonería, porque sentía que no tenía la posibilidad de vivir un proceso de desintoxicación del azucar durante mi embarazo. Tome la decisión de que una vez terminado el embarazo iba a volver a retomar la vida que estaba llevando.
Han pasado seis semanas después de tener a mi hija, y les cuento que ha sido difícil. Estoy retomando de a poco el comer sano, aunque como muchísimo menos que durante el embarazo, me ha costado mucho dejar de comer cosas dulces. Estoy mentalizada a volver a retomar el estilo de vida que había comenzado a tener. Retomar el deporte, retomar el yoga, y especialmente volver a sentir la sensación de bienestar general que tenía.
De todas maneras es un desafío cuando se tiene a un pequeño ser humano que depende 100% de uno, ya que no se cuenta con la posibilidad de realmente poder organizar los tiempos para hacerr deporte o a veces ni siquiera se puede preparar una comida decente. Pero sé que de a poco voy a poder.
Siento que este es un proceso que me enseña algo nuevo de la vida. Aún es muy pronto para sacar conclusiones y contarles qué es lo que estoy aprendiendo. Siento que lo que estoy aprendiendo aún es algo muy poco elaborado para expresarlo en palabras. Sólo sé que tengo una meta y no me voy a dar por vencida.
Espero ir compartiendo con ustedes mi experiencia en este camino.
Por una vida 360!


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